O&M, Santiago

Crecimiento de O&M con más alumnos y nuevos edificios contrasta con los miserables sueldos que ganan profesores y personal administrativo

Por Luis Alfredo Collado.- Después que empleados de la Universidad Dominicana O&M, dejaron esa casa de estudios, salieron a relucir detalles sorprendentes hasta el momento desconocidos.

Una fuente que habló con la condición de que se mantuviera su nombre anónimo, por tener asuntos pendientes con la universidad y por temor a una posible retaliación,  nos contó que allí el trato es desconsiderado y abusivo, porque se violan las leyes laborales al no entregar la justa bonificación, ni distribuir el diez por ciento de sus ganancias anualmente, como lo consigna el código de trabajo en su artículo 223, que ordena; “Es obligatorio para toda empresa otorgar una participación equivalente al diez por ciento de las utilidades o beneficios netos anuales a todos sus trabajadores por tiempo indefinido”.

La fuente indicó que la universidad nunca ha reportado pérdidas y que por el contrario ha experimentado una acentuada bonanza económica que a simple vista se aprecia con la expansión de recintos, además de Santiago, la Capital, donde cuenta con dos en Santo Domingo Este y Oeste, La Romana, San José de Ocoa, Moca y Puerto Plata, en algunos de estos lugares con edificios modernos y ampliados, producto del crecimiento de la población estudiantil, lo que ha generado una solidez económica   que en parte pertenece a los empleados debido a que ilegalmente se le ha retenido el 10% de sus beneficios, según alega.

Otra obligación con la que supuestamente no cumple O&M, es con la Seguridad Social.  “A esta universidad venimos a perder el tiempo y nuestra juventud, pero debemos continuar aun sabiendo que nos abusan, porque de esto dependemos y no podemos correr el riesgo de quedarnos sin el sustento de la familia, mucho menos a esta edad, indicó.

Otro supuesto abuso que no se conocía, es que alegadamente, O&M para evitar el pago de prestaciones y otros beneficios laborales, prefiere pagarle el sueldo de empleados regulares a personas que ya no pueden trabajar debido discapacidades por amputaciones y hasta trastornos mentales. En Santiago hay varios de estos casos, según se ha denunciado.

O&M, es un emporio educativo con una matrícula de aproximadamente 54 mil estudiantes, y un personal docente conformado por unos 400 profesores que reciben un pago de 153 pesos por hora, (3 dólares) conforme a datos que hemos obtenido.

“Somos profesionales con niveles de maestría y doctorado que hemos gastado años de estudios y de investigación científica, para entregarlos a una entidad académica que nos trata como simples obreros y nos niega el pago anual de bonificación que establece la ley laboral 16-92”. Puntualizó.

Profesores con más de 10 años de servicios siguen cobrando sueldos de entre 4,000 y 6,000 pesos. Según se supo.

La O&M, como otras academias privadas se escudan en el concepto de «fundación universitaria» lo que le permite generar millones de pesos sin pagar impuestos al Estado Dominicano.

De los enormes recursos que pagan los estudiantes, no se benefician los profesores y empleados, tampoco ellos ven ningún resultado debido a que no se invierte en laboratorios para sus prácticas.

La O&M es de la familia Abinader, no es la más barata del país, pero sí es considerada la que paga los peores salarios, razón por la que constantemente hay fuga de personal hacia otras universidades.

Recursos humanos evade el tema

Luego de conocer estas denuncias, tratamos de contactar la universidad para escuchar su versión, pero fue imposible. El primer contacto lo hicimos con Teresa Puente, en recursos humanos de la capital, ella nos refirió a Santiago, después de varios intentos logramos hablar con Yudelka Franco, encargada administrativa de O&M, con mucha amabilidad nos refirió a Birmania López, encargada de recursos humanos. López, no aceptó nuestra llamada aunque hablamos brevemente a través de una interlocutora, su actitud hace pensar que allí los “recursos no son muy humanos”.

Mientras la interlocutora le comunicaba el interés nuestro por obtener su reacción, a mi WhatsApp entraban dos mensajes. Un estudiante denunciaba que le habían cobrado $600.00 pesos por una “constancia de nivel actual”, que no son más que tres líneas con el nombre, matrícula y carrera que cursa el alumno, cosa que a su consideración es un abuso. Mientras un empleado informaba que allí cobran un 10% por el pago de cuotas atrasadas, que también es abusivo.

Para cualquier periodista contactar la fuente y verificar el dato, es fundamental cuando recibe una denuncia y encamina una investigación, pero si esto no se consigue, de ningún modo se deja de hacer la publicación asumiendo que cuando la fuente no habla algo esconde o no le conviene que conozcan su verdad.

Siempre se ha dicho que O&M, es la universidad que peor le paga a su personal docente, que incluso catedráticos con maestrías devengan un salario miserable de solo $153.00 pesos por hora. Ese dato lo queríamos confirmar pero recursos humanos se negó a hablar.

Lo que no queda claro es, cómo un centro docente donde se forman los profesionales que son el futuro de la nación, predique con el mal ejemplo mediante una práctica de explotación laboral cual si fuera una “maquiladora” para fabricar médicos, abogados, ingenieros y otros. Tampoco se entiende que los empleados de O&M, conociendo sus derechos y los beneficios que les corresponden, no hayan iniciado una acción legal como se ha hecho en otros lugares donde explotan a los empleados.

Muchos se preguntarán, ¿Quién fiscaliza el cumplimiento de las leyes laborales y la tributación responsable a la Seguridad Social, en las empresas privadas? ¿Quiénes estafan al Estado y a sus empleados y luego piden amnistía fiscal para beneficio de sus negocios?. Todo esto se pudiera saber si existieran reglas claras para la aplicación y cumplimiento de la ley.

Comentarios